
Córdoba Caparrós, José
Cargo: Miembro de la UGT de Almería
Nacimiento: 3/12/1911, Almería, provincia de Almería
Fallecimiento 3/11/1998, París (Francia)
Biografía:
Nació en el seno de una familia acomodada, liberal y antimonárquica de Almería. Su padre, Manuel Córdoba Membrives, era propietario de minas y miembro destacado del Partido Republicano Radical Socialista. En vez de cursar estudios universitarios, José eligió aprender el oficio de ebanista mientras entablaba relaciones con los poquísimos militantes comunistas de la ciudad, terminando por afiliarse al PCE. En la dinámica creada por la victoria del Frente Popular y, posteriormente, en el contexto de la guerra civil, ingresó en el ayuntamiento como empleado, fundando y presidiendo el Sindicato de Empleados Municipales de la UGT y desempeñando cargos directivos tanto en el Comité Provincial del Partido Comunista como en la Federación Local de Sociedades Obreras de la UGT. Desde esas funciones, tuvo un papel clave en la gestión de la economía de guerra y de la defensa civil. Tras el bombardeo de la ciudad por la escuadra alemana, ocurrido el 31 de mayo de 1937, fue nombrado secretario de la Comisión Mixta de Refugios, la cual emprendió la tarea de construir una amplia red de túneles con cabida para 35.000 personas, casi la totalidad de la población. Se salvaron así muchas vidas, pues a lo largo de la guerra la ciudad sufrió un total de 52 bombardeos de mayor o menor intensidad. En julio de 1937, formó parte de un grupo de representantes de la UGT seleccionados para trasladarse a París (Francia) con motivo de la celebración de la fiesta nacional del 14 de julio. Simultáneamente estuvo muy vinculado a los esfuerzos de unidad sindical y política del campo republicano. En marzo de 1938 fue elegido miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Local de la UGT y delegado al Comité Provincial de Enlace entre UGT y CNT como secretario de Organización. Finalizada la guerra, fue detenido e internado en la prisión de Almería el 29 de abril de 1939, siendo condenado a muerte en Consejo de Guerra celebrado el 7 de julio siguiente, pena que le fue conmutada por la inferior de 30 años de reclusión. Estuvo en las prisiones de: Almería (29 de abril de 1939 a junio de 1943), Hellín-Albacete (9 de junio a octubre de 1943); destacamento penitenciario de Cuelgamuros en San Lorenzo de El Escorial-Madrid (14 de octubre de 1943 a 8 de septiembre de 1944); prisión provincial de Madrid (8 de septiembre a octubre de 1944); prisión de Ocaña-Toledo (5 de octubre a diciembre de 1944) y prisión de Almería del 21 de diciembre de 1944 al 10 de marzo de 1945, fecha en que se evadió de la misma. Tras fugarse de la cárcel, permaneció dos años en Cataluña con documentación falsa, a la espera de que su esposa, Dolores Montoya, consiguiera reunirse con él. Cruzaron los Pirineos en 1947, instalándose en la ciudad portuaria de La Ciotat (Bouches du Rhône). Encontró trabajo de ebanista en los astilleros como encargado del mobiliario interior de los buques, y se afilió de inmediato al Sindicato CGT. Pese a su condición de extranjero y refugiado, mantuvo intacto su compromiso sindical y político, sufriendo por ello todo tipo de represalias: había empezado la época de la “guerra fría” y de la “normalización” de las relaciones con la España de Franco. El 7 de septiembre de 1950, se produjo en Francia la gran redada de comunistas extranjeros que recibió el nombre en clave de “Operación Bolero-Paprika”: 288 militantes, en su gran mayoría españoles, fueron detenidos, desterrados a Córcega y Argelia o expulsados a países del Este. Al año siguiente, hubo diferentes réplicas de menor intensidad destinadas a perseguir cualquier actividad del PCE en Francia. En una de ellas fue detenido José Córdoba Caparrós por infringir un supuesto deber de neutralidad política. Desterrado de La Ciotat, fue confinado en el pueblo de Tarascon bajo vigilancia policial y sólo en 1955 le autorizaron a desplazarse a la ciudad vecina de Arles donde había encontrado un trabajo fijo. Hubieron de pasar varios años más hasta que se levantara la medida de confinamiento forzoso. Volvió a España y a su ciudad natal en la primavera de 1977 nada más producirse la legalización del Partido Comunista, reanudando con un intenso compromiso militante, solidario y ciudadano y privilegiando siempre actuaciones unitarias en favor de los más desprotegidos. Falleció en París el 3 de noviembre de 1998 junto a sus hijos. El 6 de noviembre de 2000, el pleno del ayuntamiento de Almería acordó dar su nombre a una calle del barrio donde residía «por su trayectoria como luchador de izquierdas y su talante personal frente a las represalias sufridas tras la Guerra Civil».
Fotografía: Archivo fotográfico FPI
Fuentes:
Archivo Histórico PSOE (AH 50-56-20/FPI); AGA/Alcalá de Henares (Prisiones); AGM/Guadalajara; Familia Córdoba
