Almela Soler, Santiago

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Almela Soler, Santiago

Cargo: Afiliado Agrupación Socialista de Madrid

Nacimiento: 26/7/1909, Madrid, provincia de Madrid

Fallecimiento 11/8/1977, México DF

Biografía:

Ceramista y escultor. Hijo de Juan Almela Meliá y, por tanto, nieto político de Pablo Iglesias Posse. Ingresó en la Juventud Socialista de Madrid en junio de 1930 y en la Agrupación Socialista Madrileña en agosto de 1937. Se formó desde edad temprana en la Escuela de Cerámica de Madrid, institución de carácter pedagógico renovador vinculada al ideario de la Institución Libre de Enseñanza, donde adquirió conocimientos de modelado, talla directa y técnicas del trabajo cerámico. Desde joven estuvo vinculado a este ámbito artesanal, desempeñando entre 1925 y 1936 el cargo de director técnico de cerámica artística de la fábrica «Almela Hermanos» y trabajando asimismo en los talleres de arte de Félix Granda instalados en el Hipódromo de Madrid. Junto a su hermano Pablo desarrolló una primera actividad en este campo que pronto derivó hacia la práctica escultórica.
Desde finales de la década de 1920 comenzó a integrarse en los círculos artísticos madrileños interesados en la modernización del lenguaje plástico. En noviembre de 1929 presentó junto a su hermano diversas obras cerámicas en el Salón de la Sociedad de Amigos del Arte. A partir de 1930 inició una trayectoria escultórica vinculada a los intentos de renovación de la figuración desarrollados en el contexto cultural de la Segunda República. Durante estos años se consolidó como uno de los jóvenes escultores comprometidos con la renovación de la escultura figurativa. En abril de 1931 firmó el manifiesto de la Agrupación Gremial de Artistas Plásticos (AGAP), colectivo que defendía la modernización de la vida artística española y la dignificación profesional de los artistas. Ese mismo año realizó una lápida conmemorativa dedicada a Pablo Iglesias destinada a la avenida madrileña que llevaba su nombre. Participó en diversas exposiciones oficiales y privadas, entre ellas la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932 y varios Salones de Otoño, así como en dos muestras individuales celebradas en el Salón del Heraldo de Madrid (1933) y en el Círculo de Bellas Artes (1935). Su producción escultórica, realizada principalmente en yeso tallado, escayola y cemento, se caracterizó por una acusada simplificación volumétrica y una depuración formal que lo sitúan dentro de las corrientes del retorno al orden y de los nuevos realismos difundidos en la Europa de entreguerras. La asimilación de lenguajes vinculados al art déco y al realismo mágico se tradujo en un estilo personal basado en la síntesis estructural y en una figuración moderna de fuerte sentido constructivo. Entre sus obras documentadas destacaron Maternidad (1932), Niña que está así (1932) y Marinero-clown (1934), en las que abordó con frecuencia el universo infantil, la vida popular y el mundo circense, uno de los ejes temáticos centrales de su producción. Aunque su trabajo obtuvo el reconocimiento de algunos críticos contemporáneos, su estética depurada y moderna dificultó su plena aceptación en los circuitos oficiales y en el mercado artístico del momento. En marzo de 1936 obtuvo una plaza como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. Durante la guerra civil fue agente de segunda clase en la Dirección General de Seguridad, adscrito al Servicio de Información Militar, y colaboró en iniciativas culturales vinculadas al esfuerzo propagandístico republicano, participando en la sección artística del colectivo Altavoz del Frente. Al término de la contienda se exilió en 1939. Tras su paso por campos de refugiados en Francia embarcó rumbo a México a bordo del Sinaia, llegando al puerto de Veracruz en junio de ese mismo año. Se instaló inicialmente en Xalapa, donde, junto a su hermano Pablo y el pintor Francesc Camps-Ribera, proyectó la organización de una exposición y trató de reanudar su actividad artística sin fortuna. Poco después se trasladó a Ciudad de México. En los primeros años del exilio trabajó como ceramista en la fábrica de mosaicos Cruz Azul. Sin embargo, la falta de encargos y las dificultades económicas le obligaron progresivamente a dedicarse a otros ámbitos profesionales para asegurar su sustento, lo que supuso el abandono paulatino de la práctica escultórica. Residió en la capital mexicana hasta su fallecimiento el 11 de agosto de 1977.

Fotografía: Archivo fotográfico FPI

Fuentes:

AM/Madrid (Padrones); Archivo CTARE-SERE/IA (México); Archivo JARE/AMAE (Madrid); CDMH/Salamanca (Fichas AS México); Archivo Amaro Rosal Díaz (FPI); Archivo Andrés Saborit Colomer (FPI); RC/México; GUERRERO SERRANO, Víctor, «El escultor Santiago Almela (Madrid, 1909-Ciudad de México, 1977): una trayectoria olvidada», Norba. Revista de Arte, N.º 45, 2025, pp. 361-384