Cristiá Soler, Ángel

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Cristiá Soler, Ángel

Nacimiento: 1909, Barcelona, provincia de Barcelona

Fallecimiento 21/5/1972

Biografía:

Ingresó en la Aeronáutica Naval de esa ciudad el 1 de enero de 1926. En 1931 era ayudante piloto con la categoría de maestre, volando en aparatos Dornier Hispano G. Tras el establecimiento del cuerpo de Auxiliares de Aeronáutica Naval, en 1931, adquirió la categoría de auxiliar segundo, el 12 de julio de 1933, equivalente al grado de suboficial. Destinado en la base aeronaval de La Ribera (Murcia), se opuso a los intentos insurreccionales de la oficialidad los días 19 y 20 de julio de 1936. Continuó desempeñando el mismo destino hasta el siguiente mes de septiembre, momento de su traslado primero al aeródromo de Manises (Valencia), como piloto de caza en servicios de protección durante un mes, luego en los frentes de Málaga, hasta principios de 1937, a bordo de aparatos Dornier, siempre como piloto de protección. Retornó al aeródromo de La Ribera y ejerció como profesor en la escuela de pilotos hasta enero de 1938. Desarrolló una función similar en el grupo 11 de aparatos de bombardeo basado en Lérida. En junio del mismo año pasó a depender de la LAPE, desempeñando servicios de correos y transporte. Según un informe elaborado por los servicios de información de la base de San Javier en 1941, durante esta última etapa “estuvo varias veces en el extranjero en busca de aparatos y otros”, aunque no existe ninguna otra referencia al respecto. Había ascendido al rango de capitán a mediados de 1937. Atravesó la frontera francesa en febrero de 1939. Tran sufrir sucesivos internamientos en campos de concentración, decidió regresar a España y arrostrar las negativas consecuencias, siempre minusvaloradas por las autoridades consulares. El 25 de junio de 1942, Cristiá llegó a Figueras y tres días después ingresó en los calabozos de la jefatura superior de policía de Barcelona. Sometido a proceso, los informes que recabó el juez instructor resultaron contradictorios. Los más desfavorables procedían del ámbito militar. Los servicios de información del Departamento Marítimo de Cartagena elaboraron un informe demoledor sin aportar ninguna prueba concluyente: “Entusiasta marxista”, “hombre de confianza de los rojos”, “parece que perteneció al PCE”, “vida licenciosa”. El 11 de noviembre del mismo año fue trasladado al castillo de Montjuic. Por fin, el 10 de julio de 1943 obtuvo el régimen de prisión atenuada. El consejo de guerra se reunió el 26 de enero de 1944 y le condenó a 12 años y 1 día con la accesoria de pérdida de empleo. Quedó en libertad vigilada. En 1960 le conmutaron la pena por la de tres años y 1 día con la accesoria más benévola de separación de servicio. Sin embargo, 12 años después Cristiá no había recibido todavía la notificación del “beneficio” “por ignorarse su paradero”. Un beneficio que le hubiera posibilitado el cobro de haberes pasivos. Pero Cristiá había muerto el 21 de mayo de 1972. Al fin, en agosto de aquel año la Administración franquista acordó a su viuda una mínima pensión, actualizada en 1980, cuando se reconoció al militar el grado de teniente de Aviación, posteriormente ascendido a comandante.

Fuentes: Ángel Bahamonde Magro. Diccionario biográfico del exilio español de 1939: los militares (Diccionario en preparación)