A continuación comunicamos los resultados del concurso artístico Pablo Iglesias 1850-1925-hoy, a fin de otorgar los premios correspondientes por categorías:
- Pintura
- Primer premio: otorgado a María José Páez Reyes, por la obra Derechos e igualdad.
- Segundo premio: desierto.
- Tercer premio: desierto.
- Ilustración
- Primer premio: otorgado a Yago López Martínez, por la obra Pétalos.
- Segundo premio: otorgado a Alejandro Díaz de Losada, por la obra Vida, obra y legado.
- Tercer premio: otorgado a Ana Isabel Mora Claudio, por la obra La modernidad de lo antiguo.
Estamos muy agradecidos a todas y a todos los participantes por su entusiasmo e interés en este concurso.
- Título: Derechos e igualdad. Autora: María José Páez Reyes. La obra que presento es un retrato del fundador del Partido Socialista Obrero Español PSOE y del sindicato UGT (Unión General de los Trabajadores). Con el objetivo de representar a la clase trabajadora y luchar por sus intereses y derechos. Esta obra está realizada con la técnica de óleo sobre lienzo, donde acompaña las siglas del sindicato y del partido. También fundó el periódico El Socialista. Fue considerado el padre del socialismo en España y reivindicado por la fundación Pablo Iglesias.
- Título: Pétalos. Autor: Yago López Martínez. Pétalos agarra la idea básica de representar el rostro de Pablo Iglesias Posse rodeándolo de los símbolos que más le representan. Pétalos que forman su busto y golpean en sus hombros como si estuviesen arrastrados por una brisa fresca, y nubes que contrastan con su perfil, formadas por puños que, unidos a las rosas, formarán en un futuro el logo del Partido Socialista. A su vez, la ilustración adentra al espectador en una atmósfera antigua, casi sucia. Porque no busca la fama, si no luchar por la representación de las sociedades más desfavorecidas, de los trabajadores que, con su fuerza, intentan conseguir la pureza e iluminación de las nubes.
- Título: Vida, obra y legado. Autor: Alejandro Díaz de Losada. La ilustración que presento a este certamen es un homenaje a la figura de D. Pablo Iglesias Posse. Abordarla se torna una odisea en cuanto a su relevancia para nuestra historia. Es por ello que, queriendo evitar el clásico retrato pictórico (dejando mucho en el tintero), me he servido del lenguaje del cómic para representar al retratado desde perspectivas que permitan introducirnos en su vida y oficio. D. Pablo gesticula, sobre un estrado inspirado en su panteón del cementerio civil de Madrid, mientras sujeta con su mano derecha el primer ejemplar de “El Socialista” y su izquierda se alza a modo de proclama. A partir de aquí, podemos extraer dos narrativas claras. La primera da comienzo con la estructura inferior, que no solo adopta la forma del destruido monumento del Parque del Oeste. También se mimetiza con un chibalete de imprenta, que recuerda su oficio de tipógrafo. Entre estos tipos, destaca: FUNDADOR – PSOE – UGT. La segunda parte de la ilustración, da comienzo en la parte superior y evoca parte de la historia del Partido Socialista. Comenzando con una mano, la del propio D. Pablo, escribiendo con pluma en un cuaderno (como referencia al primer símbolo del PSOE). Esta mano izquierda abandona la escritura para tomar una rosa, que vemos convertida en un nuevo símbolo, el diseñado por D. Pepe Cruz Novillo (1977). Esta pervivencia del PSOE en un futuro democrático la vemos ramificada en un amanecer que homenajea el cartel de la campaña del año 1977. Finalizamos la ilustración con una rosa blanca que florece del busto realizado por Emiliano Barral (1936), desenterrado de los Jardines del Buen Retiro en 1979, y que actualmente se encuentra en la sede del PSOE de la C/ Ferraz. La rosa blanca. El futuro florece desde la escultura de D. Pablo. Al igual que su mensaje, más de 100 años después.
- Título: La modernidad de lo antiguo. Autora: Ana Isabel Mora Claudio. La ilustración representa a Pablo Iglesias Posse, fundador del PSOE y de la UGT, como figura central, pero reimaginado desde una perspectiva contemporánea. Su rostro muestra las marcas del tiempo: arrugas profundas, mirada cansada pero firme, y una barba con destellos blancos, simbolizando la fusión entre lo antiguo y lo moderno. Detrás de él, se despliega una línea temporal difusa donde conviven fábricas humeantes del siglo XIX y manifestaciones actuales, con pancartas digitales y escenarios diversos. La vestimenta de Iglesias mezcla su atuendo tradicional con elementos actuales: una chaqueta obrera clásica adaptada con cortes modernos, e insignias que remiten tanto a luchas pasadas como a debates sociales contemporáneos (igualdad, derechos laborales, justicia social). Esta fusión estética expresa cómo sus ideales han atravesado el tiempo, manteniéndose vigentes en un nuevo contexto social y tecnológico. El mensaje central de la obra es la modernidad de lo antiguo: cómo una idea nacida hace más de un siglo sigue latiendo en la sociedad actual. No se trata de nostalgia, sino de reinterpretación. Iglesias no es una reliquia, sino una presencia simbólica que recuerda que el progreso se construye sobre las bases del pensamiento crítico, la justicia social y la solidaridad. La ilustración invita a reflexionar sobre el legado de las ideas transformadoras y cómo estas se adaptan sin perder su esencia. El paso del tiempo no las erosiona, sino que las resignifica. Pablo Iglesias, a través de esta obra, habla aún hoy, con una voz que resuena en las luchas del presente.





